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La Historia

Foto: Víctor Bedoya, mi abuelito

"El Pensilvense" No. 15 - abril 26 de 2022


XII - MI ABUELO, EL CARPINTERO


XII - MI ABUELO, EL CARPINTERO


Existen dos sucesos que nunca se olvidan de esa parte de mi vida que estuve al lado de mi abuelo Víctor, cuando se desempeñaba como carpintero.

Estaba cursando el primer año de primaria, en la escuela departamental, que en ese entonces quedaba ubicada a una cuadra de la plaza principal, por la calle que da salida hacia Manizales y que en la esquina siguiente se encontraba la cárcel y las oficinas de justicia.


Esta calle es muy especial para mí, porque estaba la escuela donde inicié mis estudios, al frente se encontraba el local donde mi abuelo tenía la carpintería y tres casas adelante la casa donde vivía la familia de quién más adelante fue mi primera novia, Nubia.


Como decía, cursaba el primer año de primaria y dentro de las reglas que había impuesto uno de los maestros, durante su semana de disciplina, estaba la de no moverse al sonar la campana para alinearse y entrar a clase. Uno se debía quedar estático al oír el bronce y esperar a que el profesor diera la orden de enfilarse. El desobedecer conllevaba un castigo, si era pillado, y consistía en recibir en la palma de las manos los reglazos que el profe quisiera darle. Bueno, era la época en que “La letra con sangre entra”.


En cierta ocasión, desobedecí la orden con la esperanza de no ser pillado, pero sucedió que el maestro se dio cuenta. Inmediatamente me llamó. Yo estaba en el patio y él en el balcón. Yo, de solo pensar en los reglazos y el dolor que estos

producen salí en carrera a refugiarme con el abuelo en su carpintería. Mi abuelo extrañado me indagó sobre lo sucedido y le dije que no iba a volver a la escuela.


Mi abuelo, mi abuela y mi madre tuvieron que ir a hablar con ese maestro para que prometiera que no me haría absolutamente nada y así regresar.


El maestro lo prometió y yo volví.


Al año siguiente me tocó con este profesor, pero no se acordaba de nada. A los seis meses fue relevado y llegó uno nuevo de otra parte, llamado Claudio y con el terminé mi ciclo de primaria.

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La Historia

"El Pensilvense" No. 13 - abril 12 de 2022


La idea ahora es concluir la restauración de obras de valor cultural y arquitectónico.

Rubén Darío López
LA PATRIA | Pensilvania

Jueves, Julio 11, 2013

lapatria.com

El terremoto del 30 de julio de 1962, a las 3:00 de la tarde, afectó el templo de Pensilvania. Hace cuatro años en el municipio desocuparon el museo de la Casa de la Cultura, que pasó a remodelación. Por ambos casos resultaron afectados elementos que cuentan la historia del municipio.
La idea ahora es concluir la restauración de obras de valor cultural y arquitectónico. Además, rescatar piezas religiosas que están archivadas y en deterioro en una bodega del Municipio. Otros elementos están dispersos. 
“Queremos rescatar la historia del municipio y proteger el rico patrimonio que tenemos en materia religiosa, educativa y política”, indicó el sacerdote Julián Rodolfo Díaz.
El párroco del templo Nuestra Señora de los Dolores, Jorge Vélez, bendijo el baldaquino lateral derecho, que forma parte de los trabajos iniciales de recuperación de las piezas religiosas. Se trata de un templete formado por cuatro columnas que sostienen una cúpula para cubrir el altar cuando tiene posición aislada.

Lo nuevo
El baldaquino es el primero de los dos que construye el artesano Jhon Jairo Ospina. La obras se componen del antiguo sagrario, fabricado en bronce, y del expositorio del Santísimo. A las dos las retiraron del altar en 1965. La medida obedeció a que  el Concilio Vaticano II recomendó que los sagrarios quedaran en cajas fuertes con el fin de proteger la Divinidad de la Hostia.
El nuevo elemento decorativo del templo lo completan una laminilla de oro, un rosetón, el antiguo altar y las barandas del comulgatorio.
La meta es recuperar el mayor número de piezas del templo que se cayó con el terremoto como columnas, peanas (repisas) retablos, imágenes, vasos sagrados y oratorios, indicó el maestro Loaiza.
Por lo anterior el párroco hace un llamado a la comunidad que tenga artículos de interés tanto dentro como fuera del municipio para que los entreguen y consolidar el museo de arte religioso.
"Sirven fotografías de las actividades de las comunidades La Salle y La Presentación, videos, artículos que pertenecieron a los sacerdotes Daniel María López y Rafael Amador Ramírez, a quienes se les dedicara espacio en el museo”, indicó el párroco Jorge Vélez.

Para donaciones
Los interesados en entregar piezas para el museo de arte religioso de Pensilvania pueden llamar al 8555242 o al 3216209393.

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La Historia

"El Pensilvense" No. 11 - marzo 29 de 2022


PUTO ERIZO DE ARBOLEDA

Octavio Hernández Jiménez

Según el DRAE, puto es un adjetivo denigratorio como cuando se escucha decir: me quedé en la puta calle o qué puta suerte la mía. De este erizo se habla en el oriente de Caldas, sobre todo en Pensilvania. Arboleda es un corregimiento de este municipio.


Se trata de un individuo astuto, ladrón y jugador para lo que utilizaba dados hechos por él con huesos del cementerio. Cualquier día, le decía a uno de sus compinches: - Mirá, hombre; como necesitamos dinero, yo me convierto en marrano y vos me vendés. Así ocurrió varias veces. Alguien pasaba por ahí, compraba el marrano, lo llevaba para la casa, lo metía en el chiquero pero, al otro día, no había marrano por parte alguna. El sujeto había vuelto a ser un hombre pero con plata.


Las anécdotas de este individuo llenaron de pánico y prevención el oriente de Caldas por lo que, el Padre Daniel María López lo exorcizó cuando era párroco de Pensilvania y lo expulsó del contorno, prohibiéndole pasar de ciertas fronteras. Como si se tratara de una física alambrada, el Puto Erizo se arrimaba al límite señalado por el sacerdote y no podía pasar. Murió lejos de ese pueblo.


A esta información, dada por Bernardo Elías Alarcón C., otras personas, con vehemencia, le añadían más ramificaciones de corte fantástico, en cada pueblo del oriente caldense, con la advertencia, por parte de los narradores, de que se trata de purita realidad. De esta forma, logra perpetuarse una leyenda.

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La Historia

"El Pensilvense" No. 10 - marzo 22 de 2022


PADRE DANIEL MARÍA LÓPEZ 

Octavio Hernández Jiménez


El Padre Daniel María López nació en La Ceja (Antioquia), en 1865. En 1885, luchó en las guerras civiles, en el ejército de Núñez, e ingresó al Seminario a los 23 años. Fue capellán de las tropas de Pompilio Gutiérrez. Como cura de Pensilvania fundó asociaciones católicas y participó en política, como la mayor parte de curas de la época. Promovió el cultivo del café en ese municipio. Sentó las bases del municipio de Marquetalia. Fundó caseríos como San Diego y Norcasia y revivió a Samaná que había perdido la categoría de municipio. Citaba a los vecinos de San Diego con el toque de corneta para el convite con el fin de abrir el camino que unió a San Diego, Florencia y Pensilvania con Manzanares. Murió el 31 de julio de 1951, en San Diego (Alfredo Cardona Tobón, 16 de octubre de 2005, p.7). 


Y, aquí empieza el capítulo legendario de este sacerdote. Cuando trabajaba en Pensilvania fue a confesar a un moribundo, a una finca. En el camino se encontró tres bandoleros que le dijeron que iban a matarlo. Él les respondió: - Espérenme, aquí, que ya vengo. Siguió a la finca, confesó al enfermo y regresó al pueblo. Algunos campesinos fueron a  la casa cural a preguntarle lo que pensaba hacer con esos tipos que llevaban tres días clavados a la tierra, por allá, en un camino, y que no se podían mover de ese sitio. El curita recordó, entonces, que esos individuos eran los que lo iban a matar y estaban, allí, castigados, al sol y al agua. Él decidió, por pura caridad, que podían seguir el camino. Los tres individuos fueron donde él a pedirle perdón.


Cuentan que salió de Pensilvania porque lo acusaron ante el obispo de que, con él, se iba a descapitalizar la iglesia, pues, según los mismos parroquianos, todos los sacramentos los administraba gratis.


Ya en Samaná, llegaron de una vereda lejana, a las diez de la noche, para que fuera a imponerle la unción de los enfermos a un moribundo. El cura le dijo al que trajo el recado que marchara adelante porque él iría inmediatamente le trajeran del potrero de la parroquia el caballo para viajar. Cuando el campesino llegó a la casa de la vereda con la noticia de que el Padre López vendría después, pues

apenas iba a mandar a traer la bestia, los de la casa le respondieron que el curita ya había venido, atendido espiritualmente al enfermo, había regresado y el paciente había mejorado.


Murió en San Diego, está sepultado en el templo y allá tienen un museo con sus pertenencias, muy escasas por cierto ya que, al fin y al cabo, el dueño profesaba una pobreza franciscana.


En Samaná, hay un centro docente con su nombre. El himno que repiten los alumnos tiene el corte de unas coplas que, a pesar de lo rudimentarias, demuestran el fervor popular que, en el oriente de Caldas, sigue irradiando este legendario sacerdote:


“El Padre Daniel María

Venimos hoy a cantar;

El día de su cumpleaños

Queremos ya festejar.

Era un hombre muy sencillo

Que buen ejemplo nos dio

Soportando la pobreza

Que con orgullo llevó.

Dicen que hacía milagros

Por doquiera que pasaba

Se esfumaba en un momento

Y después se presentaba”.


Los mitos y las leyendas, como todos los productos verbales, se adaptan a la evolución de los pueblos que los cultivan. La leyenda del Padre Daniel María no quedó anclada en la época de la arriería paisa.


El oriente de Caldas se había convertido, en las décadas finales del siglo XX, en territorio de confrontación bélica entre el Ejército Nacional y la Policía con el Frente 47 de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), una de las facciones más activas de la guerrilla; como si fuera poco, cualquier día, alguno de los anteriores grupos guerreaba con las AUC (Autodefensas de Colombia) o paramilitares y siempre era desastroso el saldo de víctimas. 


En el año 2002, sucedían la destrucción de pueblos y caseríos, los asesinatos y masacres, los cultivo ilícitos; 8 alcaldes estaban amenazados, 5 alcaldes renunciaron (Samaná, Pensilvania, Supía, Marmato y Riosucio), 24 concejales también renunciaron; dos alcaldes despachaban desde Manizales (Pensilvania y Victoria); más de dos mil desplazados vivían en condiciones infrahumanas en los municipios aledaños o en las calles de las ciudades.  Y, en este escenario social desbaratado, el mito y la leyenda brotaron y provocaron el delirio popular.


“Cuentan algunos habitantes de Pensilvania (Caldas) que el Padre Daniel María López quien fue pastor católico del municipio a principios del siglo pasado, ha impedido que las Farc se tomen el pueblo. Una vez, dicen, lo escondió de la vista de los guerrilleros cuando estos lo tenían en la mira. En otra ocasión, el Padre Daniel María se les apareció encabezando una larga romería de feligreses, habló con ellos y los hizo regresar a sus campamentos, con diarrea (El Tiempo, 14 de julio de 2002, p.1-15). 


Estas imaginaciones sobre un personaje real pero ya ido, que hace las veces de protector social, han sido dictadas por los sentimientos extremos de terror, impotencia y piedad. La leyenda del Padre Daniel María López y la del Puto Erizo de Arboleda van de la mano.

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La Historia

"El Pensilvense" No. 9 - marzo 15 de 2022


Versiones de la fundación de Pensilvania



Miércoles, Febrero 3, 2016

lapatria.com

Textos en torno a cómo se originó Pensilvania. Su primer nombre fue Explanadas. Algunos personajes que han hecho posible el desarrollo. Miradas.


LA PATRIA | Manizales

Silvio Aristizábal (2015, p. 17) trae la versión de Marco Agudelo, para quien la fundación de Pensilvania se dio en 1860, cuando algunos comerciantes de Aguadas y Salamina quisieron construir un camino que les permitiera llegar a Honda sin pasar por Sonsón, y para ello realizaron una excursión desde las cimas de la cordillera Central, rumbo al oriente, hasta terminar en Honda.

Dice esta historia que "los viajeros encontraron un sitio, al que inicialmente dieron el nombre de Explanadas y allí fundaron una población en terrenos donados por los hermanos Luis María, Juan E. y Baltazar Ramos, de Sonsón (...). Manuel Uribe Ángel en su libro Geografía General y Compendio Histórico del Estado de Antioquia en Colombia, publicado en Francia en 1885, afirma que la fundación de Pensilvania obedeció al interés por la explotación minera y la expansión de las tierras cultivables".

Sin embargo, en la tradición de la familia Salazar Jaramillo* circula una historia parecida, con unas variaciones bastante significativas. Es la siguiente: Manuel Jaramillo, uno de los fundadores de Pensilvania, vivía en Salamina y periódicamente viajaba con otros paisanos hasta Honda por los productos que no se producían en la tierra y eran necesarios para la subsistencia, los cuales cargaban a la espalda, ante la inexistencia de caminos de herradura.

Como era un cazador empedernido, de los que podían seguir el rastro de un animal durante varios días por entre el bosque, en una de sus cacerías, cuando estaba en una cima de la cordillera Central, divisó el camino por donde viajaban hasta Honda.

Desde esa altura constató que el recorrido podía hacerse en forma más directa y ganarse varios días de viaje. Les comentó a sus compañeros y decidieron seguir la ruta nueva. Emprendieron el viaje y estos se devolvieron porque creyeron que la distancia era superior, pero Manuel Jaramillo estaba convencido de su posición y siguió adelante. Fue tal su éxito, que alcanzó a realizar dos viajes antes de que sus compañeros terminaran uno solo. Y como pasaban por el terreno donde hoy está Pensilvania y lo vieron propicio para fundar un caserío, crearon esta nueva población.

Valdría la pena investigar por dónde iba el anterior camino y cuántos días de viaje se economizaron por la nueva ruta. Una simple mirada al mapa indica la vuelta tan grande que debían dar los caminantes para ir de Salamina a Honda cruzando por Sonsón y la menor distancia por la nueva.


Reproducción|LA PATRIA Historia de la Rioja de Silvio Aristizábal

***

Como sucedió con la mayoría de municipios colonizados por arrieros antioqueños se trató de migraciones que se dieron en un periodo de tiempo, por eso lo que se celebra hoy es la oficiacilización que hizo el gobernador de Antioquia Pedro Justo Berrío, hace exactamente 150 años, de la creación de Pensilvania, que seis años después fue erigido municipio.

* Información aportada por el lingüista José Ignacio Henao Salazar.


Avisos del Centenario

Hace 50 años que LA PATRIA también celebró con Pensilvania. Aquí recogimos parte de la publicidad que acompañó la separata en la que se destacaron los valores y los hombres y mujeres de este municipio del oriente caldas

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La Historia

"El Pensilvense" No. 8 - marzo 8 de 2022


RASCA BENDECIDA

Oscar Gil



Corría la década del 70. El Servicio Nacional de Aprendizaje Sena me asignó el pensum de contabilidad y materias relacionadas, con ubicación en Sevilla (Valle).


Para tal efecto, solicité a las hermanas Marianitas que me facilitaran (de lunes a viernes, en la mañana y por la noche) las aulas de su convento para ejercer mi trabajo. Así cumplí por tres años mi labor.


Durante ese lapso; llegaba a Sevilla los lunes en las primeras horas de la mañana, y me regresaba a Cali los viernes después de dictar mis últimas clases de la noche.


Una que otra vez me quedaba los viernes charlando y tomándome unos tragos en la grata compañía de alumnos y amigos; entonces, me tocaba madrugar el sábado para volver a mi hogar en Cali.


En una de esas me pasé de tragos, y a altas horas de la noche ya estaba muy embriagado. Esto sucedió en una cantina, propiedad de uno de mis alumnos, ubicada frente al claustro de las hermanas de santa Mariana de Jesús, en el parque Heraclio Uribe Uribe.


La madre superiora, sor Clemencia Echeverri (q. e. p. d.), desde el balcón, alcanzó a observar mi borrachera. Sin vacilar, le ordenó al portero del edificio que con dos monjas fuera a sacarme de ese antro... “No es posible ni bien visto que el profesor del Sena dé ese bochornoso espectáculo”.


Las tres personas llegaron y me convencieron de que dejara de beber y de jugar, porque también estaba jugando cartas. Tambaleándome me condujeron al convento, me dieron un Alka-Seltzer, y me organizaron un aposento en el que pasé la rasca esa noche... ¡Qué penononóóón!


Cuando desperté, al amanecer del sábado, las monjas –muy gentiles– me insistieron en que me bañara para mejorar mi aspecto. No pude resistirme, y les hice caso.


Ya listo para salir, me retuvieron porque... “El profesor, no se puede ir sin desayunar”. Tocó aceptarles, y –en medio de una amena camaradería con las religiosas– degusté así uno de los más opíparos y suculentos desayunos que he consumido.


Nunca más volví a beber en esa cantina, pero... me hice más amigo de lo que era de esa comunidad.


Texto publicado por www.ogil.info Etiquetas: Anecdotario

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La Historia

"El Pensilvense" No. 7 - marzo 1 2022


FABIOLA LA PENSILVENSE, LA DE UN CORAZON DE ORO Y GARROTE.


(Foto compartida por el Sr Carlos Alarcón)

Sí le preguntáramos a FABIOLA ¿Cómo eres?, seguramente si está de buen genio nos respondería, a pesar de las adversidades de la vida, soy fuerte, fui casada, también disfrute de la manzana, no he vuelto a encontrar la media naranja, los molestones dicen que pido limosna con un garrote, NO ME GUSTA QUE ME TOMEN FOTOS, tengo muchos sueños que cumplir antes de morir. Pareciera que a Fabiola no le gustara estar en su casa de San Vicente, porque para cumplir sus sueños, sale todos los días a trabajar en las calles o en los cafés, espera el momento oportuno para pedir limosna sin ninguna sonrisa en su rostro, muchos la ignoran y ella se enfada, conocemos su parte exterior, pero no su parte interior, si no le retribuye en nada, devuélvale una sonrisa, para que se llene de energía y pueda cumplir sus sueños, como el de ella y el de su hermana para vivir dignamente, por eso SU CORAZÒN DE ORO. FABIOLA será muy recordada, sin duda seguirá siendo un patrimonio cultural viviente de nuestro municipio.

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La Historia

"El Pensilvense" No. 6 - febrero 22 de 2022


BELARMINO, EL QUE TENIA PINTA DE CANTANTE DE TANGOS EN PENSILVANIA.

Jairo López


(Foto compartida por el Señor Cesar Tulio Ramírez Duque).


Hola, soy Belarmino Gutiérrez, vivo en el CIELO. Allá en la tierra me decían EL LOCO BELARMINO, fui muy popular, frecuentaba el Bar Italia, utilizaba una cachucha bacana, camisa a la moda, saco de paño, botas vaqueras y corbatín, parecía un CANTANTE DE TANGOS, deleite a los PENSILVENSES con mis pintas y cantando melodías populares en la calle Real y Plaza Principal, visite y pinte muchas casas del municipio, utilizaba CAL para blanquear las paredes, era muy solicitado porque en cada pintada encimaba una melodía.

Cuando me comprometía a pintar una casa y no iba, las personas decían BELARMINO el que se fue por la CAL y no vino, el de la cachucha bacana si su mente está sana viene a trabajar mañana, otros decían se comprometió a pintar mí escaparate, lo que hizo fue un disparate, está loco de remate, no me pinto la puerta, se fue de fiesta, me dejó la puerta abierta, no vino en el día, se quedó cantando una melodía, que me pintaba la sala como nadie se imagina, no me pinto ni el cuarto ni la cocina, pero no se daban cuenta que nunca me dieron billete por mis melodías que cantaba AL RITMO DE LA BROCHA, la que más cantaba era la que decía, desde el tétrico hospital donde me hallaba internado.

Llegue al cielo en el siglo pasado, ya no canto melodías populares, canto melodías cristianas, las que utilizo para que a los PENSILVENSES les vaya bien hoy y siempre.

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La Historia

"El Pensilvense" No. 5 - febrero 15 de 2022


CABALLUNO, EL QUE ARRIABA MUCHACHOS Y MUCHACHAS POR LAS CALLES DEL PUEBLO.

Jairo López

(Foto compartida por el Señor Carlos Alarcón.).


Hola soy Gabriel, vivo en el cielo, allá en la tierra en PENSILVANIA me decían CABALLUNO, el mismo que recorría las calles del pueblo.

Tenía pinta de ARRIERO, lo único que me faltaba era el Carriel, el que lo había dejado en SAN DANIEL dónde vivía, tenía un zurriago para ARRIAR por las calles a los cansones o molestones del municipio.

Cuando me gritaban CABALLUNOOOOO, daba un paso a la izquierda otro a la derecha y brincaba como un caballo fino, corría desbocado detrás de los que me molestaban, me acordaba de las mulas y las vacas que arriaba cuando vivía en el campo, el zurriago lo agitaba por el aire y se los enviaba a los molestones sobre la cabeza o espinazo, como ellos no tenían enjalmas podían sentir el latigazo, unos me temían, otros se reían, me volvía valiente, me emputaba, salía detrás de ellos, les decía h…Putas, producía alaridos les decía m...paridos, cuando los muchachos y muchachas que yo ARRIABA por molestones entraban a su corral o a sus casas, descansaba porque ya no me iban a joder más.

Acá en el cielo no persigo a nadie ni reparto zurriagazos, reparto oraciones para que a los PENSILVENSES les vaya bien hoy y siempre.

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La Historia

EL GRINGO QUE SE VOLVIÓ PENSILVENSE, VIVIÓ FELIZ EN SU PARAÍSO TERRENAL PENSILVANIA
Jairo López

Muchos pensilvenses escuchamos hablar o conocimos a un norteamericano de nombre MIGUEL KOTZIAN, quien llegó a nuestro municipio en los años 60, en el mandato del Presidente John F Kennedy, como comisionado de ESTADOS UNIDOS para ayudar en el programa de cuerpo de paz y la alianza para el progreso, MIGUEL el Gringo ayudó a promover el desarrollo económico y social del municipio, hizo grandes esfuerzos en mejorar la salud, agricultura, educación, la nutrición, en las escuelas coordinaba la repartición de leche en polvo y harina de maíz, alimentos fortificados, también visitó los corregimientos y muchas veredas a caballo y a pie, observaba los paisajes, árboles, aves, plantas, animales y decía que estaba en un PARAISO, el Gringo se refería a Pensilvania Caldas NO a Pennsylvania Estados Unidos.


Cuando llegó a nuestro pueblo, se llenó de felicidad y pronto se dio cuenta que Pensilvania era SU PARAÍSO TERRENAL.


Vivió en plena calle real, para él era un espectáculo presenciar las recuas de mulas que llegaban cargadas de café o papa, le gustaban los caballos, casi todo el pueblo lo conocía y lo quería, hasta el embolador del pueblo, el mismo que arreglaba cadáveres.


Miguel el Gringo dejó de ser gringo, con el paso del tiempo se fue adecuando a las costumbres y la vida cotidiana Pensilvense, se convirtió en un montañero más, cambió su carro por una caballa, así le decía a una yegua que le prestaban para visitar las veredas del municipio, cambió su indumentaria gringa, utilizaba sombrero botas y poncho, se acostumbró a nuestra comida, sancochos, frijoles, morcilla, chorizos, mazamorra, hasta la chunchurria, difícilmente aprendió el idioma español, pero fácilmente aprendió nuestro lenguaje Pensilvense, cuando salía a las veredas exclamaba "UPA CABALLA PAL MONTE, HÁGALE HIJUEMADRE PA LANTE", cuando montaba en la caballa se sentía más feliz que un montañero recién llegado al pueblo manejando carro.


Se distinguió como un gran deportista de basquetbol, entrenó a varios equipos del municipio.

El día 16 de marzo de 1969, Miguel el Gringo fallece en un accidente de tránsito cerca de Manzanares, después de haber acompañado y festejado como un Pensilvense el triunfo de nuestros deportistas en unos juegos deportivos, celebrados en fresno Tolima, allí murieron 16 personas.


Miguel el Gringo era una persona que media casi dos metros de altura, el ataúd tuvo que se traído de otra parte.

Increíblemente el que arreglo su cadáver fue su conocido Jesús Antonio Muñoz, alias Zorrilla, él fue su embolador y lo conocía de pies a cabeza, lo dejó perfecto como si estuviera vivo con su cara feliz, cuando llegaron los familiares de Estados Unidos de Miguel el Gringo, vieron el cadáver y quedaron asombrados cuando conocieron al humilde Pensilvense que andaba a pie limpio, el que lo arregló y lo embelleció, lo felicitaron y lo invitaron a Estados Unidos para acompañar al féretro, convirtiéndose Toño Zorrilla en el ÚNICO Pensilvense en pisar un avión y tierra norteamericana a PATA PELADA.


Es increíble que un extranjero amara tanto a nuestro pueblo y lo adoptará como propio.

Recordamos a nuestro inolvidable Gringo Miguel Kotzian, el que se fue con el alma llena de felicidad, se fue del paraíso terrenal Pensilvense a un paraíso en el cielo.

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La Historia

EL LECHERO DEL PUEBLO, EL QUE TENIA UN PERRO QUE LO DEFENDIA.
Jairo López

(Foto compartida por el Señor Carlos Alarcón.).


Hola soy Gabriel, vivo en el cielo, allá en la tierra en PENSILVANIA me decían CABALLUNO, el mismo que recorría las calles del pueblo.

Tenía pinta de ARRIERO, lo único que me faltaba era el Carriel, el que lo había dejado en SAN DANIEL dónde vivía, tenía un zurriago para ARRIAR por las calles a los cansones o molestones del municipio.

Cuando me gritaban CABALLUNOOOOO, daba un paso a la izquierda otro a la derecha y brincaba como un caballo fino, corría desbocado detrás de los que me molestaban, me acordaba de las mulas y las vacas que arriaba cuando vivía en el campo, el zurriago lo agitaba por el aire y se los enviaba a los molestones sobre la cabeza o espinazo, como ellos no tenían enjalmas podían sentir el latigazo, unos me temían, otros se reían, me volvía valiente, me emputaba, salía detrás de ellos, les decía h…Putas, producía alaridos les decía m...paridos, cuando los muchachos y muchachas que yo ARRIABA por molestones entraban a su corral o a sus casas, descansaba porque ya no me iban a joder más.

Acá en el cielo no persigo a nadie ni reparto zurriagazos, reparto oraciones para que a los PENSILVENSES les vaya bien hoy y siempre.

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EL PENSILVENSE QUE CARGABA EN UN CANASTO DE TODO, HASTA BORRACHOS

Jairo López

Hola, soy Francisco Cardona, vivo en el CIELO, allá en la tierra en Pensilvania me decían cariñosamente Pacho Jova, en honor a mí esposa que se llamaba Jovita, muy conocida en el pueblo, vivía en San Vicente.
Pareciera que hubiera nacido con un canasto, nunca me faltaba, con el Paseaba la calle Real, lo llevaba a misa y a las procesiones que se hacían en Semana Santa.
En la vereda de Santa Teresa dónde vivía, cuando un borracho no podía estar parado, decían que contratarán a Pacho Jova, para que lo llevará a la casa en el canasto.
Casi nunca descansaba, no daba abasto de tanto trabajar con mi canasto, caminaba con mucha astucia, llevaba de todo ropa limpia y sucia, revuelto con arracachas y hasta muchachas, madrugaba a trabajar, a la orden que hay que cargar, un borracho puedo llevar, este canasto tiene un buen conductor, en la frente tengo dolor, no me importa el sudor,, llevar un borracho a su casa, entregárselo a su mujer para que deje de joder.
En el Cielo tengo un canasto inmenso de oraciones y bendiciones, las que utilizo para que a los pensilvenses les vaya bien hoy y siempre.

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La Historia

(Foto compartida por el Señor Carlos Alarcón.)

EL HOMBRE DEL PUCHO, EL QUE A LOS PENSILVENSES DIVERTIA MUCHO.

Jairo López

Hola, soy Sandalio Cardona, vivo en el Cielo, oriundo de la Vereda de Santa Teresa, primo de Mario Cardona (Platanito), allá en la tierra me decían Sandalio el del pucho, el mismo que fumaba y los hacía reír mucho, me gustaba el baile y el licor, no me perdía las fiestas del hacha y las ferias equinas, asistía a todos los desfiles, no marchaba pero bailaba al son de las bandas de guerra de los Centros Educativos, me gustaba fumar tabaco, mi madre me decía si sigues fumando vas a ser un fracaso yo no le hice caso, mi tabaco es mi energía y si no fumo pierdo mi alegría.

 
Recorría cantinas, fuentes de soda, la Plaza y la calle principal, todo mundo me conocía, me saludaban, con el humo de mí pucho, el machete rastrillado y mis gestos hacían reír mucho.

 
Cuando me perdía y el pueblo me reclamaba, fácilmente me encontraban por el olor a tabaco.


A principios de este siglo salí de mi pueblo natal para siempre, me fui para un lugar de NO FUMADORES, para el cielo, desde acá les deseo a todos los PENSILVENSES, mucha paz, amor y felicidad.

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